Rascacielos para suicidas.



Nos tocamos y parece que estoy partiendo el mundo con mis uñas. Estoy cometiendo un pecado mortal, un acto suicida, un impulso de violencia.
Mi boca es el centro de protesta y yo sigo muda ante el acto involuntario de querer tenerte.

Esto es peligroso.

No puedo estar en la misma habitación que tú y no quererte a segundos de mi.

Repito: esto es peligroso.

No lo digo yo lo dicen la ciencia y la filosofía, la moral y la biología.
Dos seres tan químicamente heridos no pueden detenerse en la piel por tanto tiempo.

Mi deseo se adelanta a la idea y ya solo siento tus huellas dactilares dibujando mi cuerpo.

El mundo se está destruyendo y yo me estoy matando.
En la radio nadie alerta sobre la bestia, sigo pegada a tu lengua y no soy capaz de pulsar la tecla esc. Tengo que huir de esta catástrofe profesional, pero lentamente en tu boca estoy teniendo el mejor orgasmo de toda mi vida...

Un placer tenerte en mi piel, espero que hayas disfrutado.