Todos los días de mi vida.



Tengo demasiadas ideas y todas muy desordenadas.
Sabes que soy más bien caótica y que me cuesta organizarme.
Así que comenzaré por dejar que el corazón escriba que todo lo demás supongo que vendrá después.
No soy la mejor expresando mis sentimientos, aunque sé que para ti cualquier cosa que salga de mi es "algo perfecto" solo porque lo hago yo, porque para ti soy única, la mejor.

Hablaré de tus ojos, porque me gustan.
Amo esos ojos verdes, llenos de vida y ternura.
Amo como me hablas a través de ellos, como me dices que me quieres sin palabras, porque sé que lo haces.
Quiero que mis hijos tengan tus ojos, acabo de decidirlo.
Creo que esto se puede considerar una declaración de amor, a tus ojos, claro.
Bueno, a ti también.

Te conozco bien,
mucho,
bastante,
son parámetros que no tienen valor, no significan nada, no alcanzan para medir.
Así que diré que te conozco bien.
No conozco todo tu pasado y dicen que nunca se acaba de conocer a las personas,
pero te conozco bien, muy bien.

Por eso sé que tu objetivo en la vida es hacer de este mundo un lugar mejor,
que eres una persona que siempre está para ayudar,
aunque no siempre sea ayudada,
que me compras vestidos cuando estoy triste
y odias las aceitunas y el vinagre.
Te encanta hacer regalos, buscarlos prepararlos, sorprender, hacer feliz a los demás.
Te conozco bien, por eso sé que te gusta el chocolate puro con almendras
y que siempre comes un poco después de comer los fines de semana.

Y cuando estoy lejos haces que me despierte con un mensaje que dice "Cómo estás princesa". Me encanta cuando me escribes mensajes.
Cuando no sabes cómo demostrarme lo mucho que me quieres por escrito y me envías muchas
caritas,
corazones,
besos,
que aunque estén escritos salen del móvil hacía mi y me hacen sentir la persona mas afortunada del mundo, porque lo soy, porque te tengo a ti.

Amo cuando crees que no pasas suficiente tiempo conmigo, y me lo dices, y me abrazas y se detiene el tiempo, y se hace presente esa unión que tenemos.
Tú y yo.
Se hace latente esa conexión que teníamos incluso antes de nacer,
esta simbiosis tuya y mía que nos conectó por dentro.

Te conozco y sé que ahora mismo estas sonriendo. Y sé que no sabes lo preciosa que es tu sonrisa siempre, porque tu nunca sonríes de mentira. Porque eres especial, una persona auténtica, única.
Admiro tanto tu forma de ser, tu forma de existir...

Y sé que hay días que cuando te quitas los zapatos te preguntas si vale la pena ese cansancio, ese esfuerzo... y es cuando la mirada se te vuelve verde oscuro y resoplas como si expulsando el aire se renovaran tus energías.
Es entonces cuando me gustaría regalarte el mundo y darte todas las sonrisas que a veces me pides y no te doy, bailarte, abrazarte, besarte y demostrarte que te voy a querer toda la vida.
Porque siempre habrá épocas malas pero en nosotros está transformarlas en algo más.

Que te quiero, y los te quiero en estos tiempos están muy caros y pasados de moda.
Pero cuando yo te digo que te quiero te lo digo de verdad y lleno de sentimientos.
Te quiero.
Por eso te lo digo todos los días, porque tengo miedo de que se te olvide o de no decirlo lo suficiente, aunque me preguntaré si alguna vez será suficiente...
Te quiero por darme la vida, por llevártela cuando te enfadas por cualquiera de mis tonterías.
Por cuidarme cuando estoy enferma y cuando estoy sana.
Te quiero porque prestas atención a lo que me gusta y a lo que no,
te aprendes de memoria mi horario y te amoldas a él.
Te quiero por tus besos de buenas noches y tus palabras de buenos días.
Por tus tilas pre-examen.
Por decirme que te llena de orgullo verme conseguir lo que quiero.
Porque mis penas para ti son más penas y mis triunfos se convierten en alegrías infinitas.
Por tus noches en vela esperando escuchar el sonido del móvil o de las llaves que anuncian que ya estoy de vuelta.
Por lo que sientes cuando llega cualquier día especial para mi.
Por conocerme, aceptarme tal y como soy, y aun así quererme.
Por decirme "Al principio eres borde, pero se te coge cariño".

Te quiero.
Y no te quiero por todo lo que me das.
Te quiero y ya está.
Es innato.
Te quiero por todo lo que eres y por quien eres.
Que si alguna vez soy grande, es porque tras de mi hay una gran madre.
Por todos los años de vida desde que comenzó la mía, hacía atrás y en adelante.
Te mereces el mundo.
Gracias mamá.


Un placer tenerte en mi piel, espero que hayas disfrutado.